Patata

EL CULTIVO DE LA PATAT

SUELO

Las patatas requieren un suelo particularmente sano, bien drenado, que se caliente bien, que no forme crosta, resistente a las lluvias y las tormentas (sin que se compacte), pero también a la sequedad, bastante profundo para obtener un buen aporcado.

El contenido en arcilla puede variar mucho, en función del humus, cal, silicio, etc…, factores que determinan un suelo con un buen drenaje y una estructura satisfactoria y duradera.

Pero la mayoría de variedades prefieren los terrenos ligeros, que no sufran modificaciones. Un suelo ligero en la siembra que luego se endurezca es, casi siempre, peor que un suelo arcilloso pero sano.

Los tubérculos tienen que crecer sin deformarse. Los guijarros no son ningún obstáculo en un suelo suelto y bien preparado.

PRECEDENTES DE CULTIVO

Generalmente se habla poco de los precedentes culturales de la patata, con el pretexto de que es una de las mejores cabezas de rotación. Sin embargo, la patata se resiente mucho de las consecuencias del precedente y del estado en que se encuentra el terreno después de la cosecha.

El maíz puede ser un buen precedente si se cosecha manualmente , pero si se cosecha mecánicamente sobre suelo húmedo es perjudicial.

Los haboncillos y las lentejas son siempre excelentes. Los prados también, a condición de que no sean demasiado viejos y de que se desbroncen correctamente con la suficiente antelación mediante labores progresivas y espaciadas para que las materias orgánicas se descompongan bien y desaparezcan los gusanos nocivos y los topillos.

Las forrajeras anuales de tipo trébol encarnado, deben ser seguidas de coles forrajeras y luego un abono verde, para reducir las invasiones de escutigerellas, porque parece ser que el trébol encarnado favorece a estos insectos, lo que puede retrasar un año la plantación.

La colza y los cereales dejan el suelo libre durante mucho tiempo: conviene intercalar un abono verde para mantenerlo ocupado.

El espárrago, la alfalfa y la remolacha pueden favorecer la viruela de la patata , sobre todo cuando hay mala estructura, con carencia en magnesio o en cobre, o en suelos fríos, húmedos o compactos , que ya son en si mismos desfavorables para la patata.

PREPARACIÓN DE LAS PLANTAS

La preparación de las plantas es capital y a menudo olvidada excepto por los grandes productores y los especialistas.

Varios “secretos” del éxito dependen de ella. Para precisar la fecha de plantación es necesario ante todo:

– Conservar las plantas frescas desde la cosecha, para conseguir que los tubérculos estén dormantes el tiempo necesario (a una temperatura de 4º C), en un local aireado y oscuro, lejos de los cambios de temperatura que puedan provocar condensaciones , que favorecen las fermentaciones y enmohecimientos.
– Conocer el tiempo que dura la incubación de la variedad elegida, así como su sensibilidad a este fenómeno.
– Poner a germinar y plantar los tubérculos en las fechas estimadas oportunas, en función de estos datos.

Si no se tienen en cuenta estas reglas se corre el riesgo de obtener unos rendimientos ridículos o muy irregulares de un año al otro.

 

RELACIÓN ENTRE INCUBACIÓN, GERMINACIÓN, PLANTACIÓN, TUBERACIÓN Y RENDIMIENTO

patata2aPhase 1
Having been at 4 ° C in a dark, ventilated, the tuber is brought to light, in a place at 15 º C (x) days prior to planting. (X) depends on the variety.
patata2bPhase II
Outbreaks are less than 20 mm. is the end of incubation and the onset of tuber induction.
patata2cPhase III
Outbreaks are over 20. the tuber.
pomme_terreaIf planting potatoes is done too early and then comes a cooling of the soil, not the leaves desarrolllan but tuber goes very fast, which makes the performance is poor. pomme_terrebFor crops, if the plantation is made at the right time and the season is favorable, it produces a large plant development and tuber late, but the performance is good. If planting is delayed with the development of the plant, the tuber is immediate, but no leaves and performance is negligible.

La incubación es el fenómeno que induce a la tuberización. Su desencadenamiento depende de la variedad y la temperatura del local donde se conservan.

Empieza incluso antes de la germinación.

La germinación es la prueba de que la incubación se está produciendo. La rapidez de su desarrollo depende de la aptitud varietal, de la oscuridad (que la acelera), de la temperatura y de la humedad (que la favorecen).

A plena luz, la germinación pasa por tres fases:

– una fase lenta hasta que se producen los primeros brotes.
– una fase rápida, es preciso plantar los tubérculos antes de que los brotes alcancen 20 mm.
– una ralentizada: el brote se desarrolla con menos rapidez, pero la planta emite unos pequeños filamentos de los que nacen minúsculos tubérculos: la tuberación ya está empezada y si, llegada esta situación, se hace una plantación, su rendimiento se ve seriamente comprometido.

El desyemado no retrasa en absoluto esta evolución, el brote retorna a cero, pero el punto de incubación de la patata no se retrasa, sino que prosigue a partir del punto en que se había detenido. Por tanto, es absolutamente necesario plantar antes de que la segunda fase se acabe, ésta es la fase rápida de la germinación.

La tuberización , o formación del tubérculo, depende del momento de la plantación, de la duración de los días y de la temperatura:

– los días largos y el calor activan el desarrollo foliar y retrasan la tuberización.
– los días cortos y los fríos inducen la tuberización y ésta última frena e incluso detiene el crecimiento de las hojas (se trata de fenómenos hormonales y enzimáticos con acciones opuestas, aunque complementarias).

Se puede obtener entonces un rendimiento importante en detrimento de la precocidad. Aunqueno todas las variedades tienen las mismas aptitudes. Es por lo que la conservación después de la cosecha, la fecha de puesta en germinación y las condiciones del local , e incluso la fecha de plantación, están estrechamente relacionadas.

Si se quiere plantar en una fecha determinada deberá hacerse una cuenta atrás para preveer la fecha en la que se pondrá a germinar, siempre en función de la aptitud varietal. Se puede modificar la temperatura del local para activar o retardar esta última. Si esto es imposible debe elegirse otra variedad.

En el caso de un local demasiado cálido es preciso elegir una variedad de las llamadas de incubación lenta, que son poco sensibles a este fenómeno, y tener siempre en cuenta que deben plantarse antes de que finalice la evolución de la segunda fase de germinación. Así pues tiene que frenarse de forma progresiva el primer punto, pero sin provocar el bloqueo de la evolución normal.

En cultivo familiar, aparte de las producciones tempranas, es posible obtener excelentes resultados sin complicaciones si se respetan los condiciones de una conservación buena y duradera y si se planta cuando el tubérculo está entre la primera y la segunda fase germinativa. Si no se respeta esto, la salida y el desarrollo de las patatas es más lento y el cultivo más difícil de proteger contra las malas hierbas. Este es el precio de la disminución los cuidados de planificación.

NOTA

En conclusión , están presentes dos fuerzas opuestas

– las que ayudan al desarrollo foliar y las que impiden la tuberización.
– las que activan la tuberización y frenan el desarrollo foliar.

El arte del agricultor consiste en dejarlas desarrollarse simultáneamente, favoreciéndolas:

– primero el follaje, por medio de una plántula bien incubada; de una variedad elegida adecuadamente, o por una fecha de plantación que concuerde con el clima.
– en segundo lugar la tuberización, con dosis de nitrógeno que no sea excesiva y que corresponda a las necesidades; con el aporte de ácido fosfórico asimilable a partir de la plantación, sólo en suelos donde falta calor o pobres en materias orgánicas vivas. Se han de vigilar los contenidos en K, Mg, Mo, B y Cr y mejorar la estructura del suelo.

Si predominan algunos de estos elementos, a causa de prácticas erróneas, pueden inhibir otros y comprometer la cosecha.

EL TAMAÑO DE LAS PLANTAS Y LA DENSIDAD DE PLANTACIÓN

Hay dos factores importantes para el éxito en un cultivo de patatas.

El tamaño de las plantas: las plantas más grandes permiten obtener un número de tubérculos pequeños y medianos, lo que es capital en la producción de patatas de siembra.

Densidad de plantación: Es preciso tener en cuenta que:

Una densidad elevada hace disminuir el número de tubérculos por pie, así como su volumen, esto es interesante para las patatas de consumo.

Una densidad elevada permite una mejor cobertura del suelo y frena la invasión de adventicias después del aporcado.

La sensibilidad a la sequía se incrementa por una densidad exagerada, pero una densidad muy baja es, a menudo, también perjudicial.

En cosechas de variedades poco precoces es necesario plantar tanto más tupido cuanto más pronto se recolecte en relación con la fecha normal de arrancado, si se desea disminuir la proporción de patatas menudas. Hay, por tanto, que elegir la densidad de plantación en función de los objetivos y de las aptitudes particulares de cada variedad.

 

Indicaciones generales CUADRO 1

GAUGE TUBERGround or year  DISTANCE IN LINESoil  DISTANCE BETWEEN THE LINES NO FEET HaSoil 
Dry Wet Dry Wet Dry Wet
FMCG 35/40 35/40 50 cm 40 cm 70 cm 28,000 35,500
Production of seed tubers:
– General case 35 mm 35-45mm 30 cm 30 cm 50-70 cm 47,000 66,000
– Case of varieties of large tubers 50 mm 60 mm 35 cm 35 cm 70 cm 41,000
– Early 35 mm 35 mm 40 cm 30 cm 60 cm 41,000 55,000

 

VARIEDADES TEMPRANAS

Para las variedades tempranas conviene hacer una plantación densa y utilizar preferentemente los calibres pequeños y medios.

La influencia de los diferentes factores, a veces opuestos, impide dar reglas precisas.

La aptitud de la variedad para proporcionar una tuberización más o menos escalonada en el tiempo conduce a hacer más densa la plantación cuanto más la tuberización tienda a escalonarse. Si no se puede hacer densa por falta de plantas, debe buscarse una variedad que tenga tubérculos de calibres pequeños.

El complejo clima-suelo tiene una influencia importante: buscar los microelementos poco bloqueados, sin heladas tardías, ni tampoco expuestos a los golpes de calor precoces. Estas perturbaciones pueden modificar el desarrollo foliar e inducir una tuberización demasiado precoz.

La obtención de una “estabilidad estructural” óptima mediante un buen precedente y una fertilización muy vivificante es un factor eficaz para disminuir los efectos perjudiciales de las irregularidades climáticas.

LABORES DEL SUELO

Se empezará por una labor superficial de disco o cultivador, al cabo de 2 ó 3 semanas se podrá proceder a una labor más profunda mediante un arado canadiense o un chisel. A la patata le agrada un suelo profundo y mullido.

De esta forma la tierra quedará enriquecida, viva y lo suficientemente fina como para permitir una buena plantación.

PLANTACIÓN Y CUIDADOS POSTERIORES

Si el tiempo y el suelo lo permiten, se esperará la germinación de las malas hierbas, para hacer luego un gradeo y plantar. En caso contrario, se plantará sin esperar.

Plantación manual

Se hace en:

– Surcos vacíos, luego aporcado
– O directamente detrás de la labor de trisurco de 10 pulgadas, mediante un plantador en el arado provisto de un tubo que desciende, o por algunas personas que sigan el tractor.

Este último método es rápido y económico, pero el éxito dependerá de que el neumático no comprima el fondo del surco. Esto se soluciona poniendo un diente o garra bajo el talón del arado o detrás de la rueda (fig. 1), o bien con una máquina que hace agujeros en varias hileras a la vez.

 

aradoLa plantación en surcos supone un suelo franco y fácil de trabajar más tarde.

La plantación en hoyos será normal, excepto en suelos ligeros y suelos húmedos. A continuación se harán labores descritas a continuación.

Labores después de la plantación

Cuando empiezan a brotar los tallos y las hilaras se entreveen, un buen gradeo reduce los terrones de tierra y elimina las malas hierbas. Hay que elegir el día favorable, algunos brotes se romperán y, por tanto retrasarán su crecimiento, es un inconveniente pero pequeño.

Cuando las hileras se vean bien y, si es posible, antes de una lluvia, cuando se sepa que no va a llover, y si ha llovido después de que el suelo se haya secado, se hará un aporcado, que debe responder como mínimo a tres imperativos, a menudo contradictorios:

– Que el tiempo sea favorable, para no estropear la tierra o hacer brotar las malas hierbas.
– Hacer el aporcado antes de la tuberización, ésta no debe alterarse porque sino se compromete el rendimiento o, como mínimo la precocidad.
– No obstante, el trabajo debe realizarse lo más tarde posible, porque será ésta prácticamente la única labor de limpieza del suelo.
– En la práctica se dispone de un plazo que varía según las fechas de plantación, los climas y variedades, entre 8 días y tres semanas después del gradeo que sigue a los brotes.

Plantación mecánica

Para plantar mecánicamente se procederá en hoyo pero, en general, el caballón lo configura la máquina a medida que pasa.

Esta plantación con aporcado simultáneo no es muy compatible más que con un desherbado químico, por lo que no se aconseja en agricultura biológica.

FERTILIZACIÓN

En otoño se siembra un abono verde que se adapte al suelo. Inmediatamente después de la siembra, y según sea la naturaleza del terreno, se esparce estiércol o compost, con o sin fosfatos (naturales del tipo hipo o fosfal) (Antiguamente se decía que el día de la plantación era favorable poner estiércol fresco mezclado con paja en el surco, aunque luego una labor lo tapara. Pero con el contacto directo de una fertilización “fresca”, y a menudo excesiva, lo que se hace es favorecer muchas enfermedades e insectos. Es, pues, más aconsejable seguir el método que se expone aquí).

Para saber las cantidades de abono, se tendrán en cuenta las reservas del terreno, la fórmula de los abonos verdes elegida, el precedente cultural (naturaleza, fertilización que ha recibido, rendimiento, retorno pajas,…) y la variedad de patata a sembrar.

Hay que tener cuidado con este último punto, porque algunas variedades son exigentes en nitrógeno y otras lo temen.

Como regla general, se aportan de 10 a 40 Tm de estiércol y compost y de 10 a 100 unidades de ácido fosfórico. También se aportarán, en todos los suelos, 500 Kg/Ha de polvo de roca (p.ej. basalto).

En caso de carencia de boro, se puede añadir un período de reconversión boracina, cuando se siembra el abono verde y se añade una crucífera en la fórmula, o bien se puede realizar un cultivo muy precoz, o también regar, pues la carencia de boro es más ostensible en tiempo seco (o después de la lixiviación invernal).Esta carencia es más frecuente en suelos sueltos y arenosos, seco y pobres. La absorción de los macroelementos (N,P,K) es modesta al principio y alcanza su intensidad máxima hacia julio.

En suelos fríos o pobres en materias orgánicas vivas, conviene asegurar un aporte suficiente en fósforo (o mojar la plántula y revestir las raíces con fosfato en polvo) porque su absorción precoz es indispensable. Cuando la tierra está fría el fósforo es poco movible y asimilable.

En suelos cálidos y durante la estación normal, este último aporte no es útil, porque si el suelo está vivo libera la cantidad suficiente de magnesio. Pero en las variedades tempranas es beneficioso y puede evitar el aporte de fosfatos, porque el magnesio favorece su absorción.

En los suelos fríos y ácidos, un aporte de lithothamme, aunque ligero, en los surcos elimina los riesgos de una carencia de magnesio muy perjudicial.

En suelos vivos, incluso no muy ricos, los fertilizantes orgánicos son suficientes. En suelos ricos, pero no muy vivos, y antes del desbroce de los abonos verdes, y en el surco del plantío en los suelos pobres, se puede añadir un poco de compost en polvo.

En suelos muy pobres, o después de un invierno con una fuerte lixiviación, o si ésta se produce en el período de incorporación de los abonos verdes, un ligero aporte de nitrato de Chile (100 a 200 Kg/Ha) antes del aporcado puede proporcionar el impulso necesario para las variedades más necesitadas, con poco desarrollo foliar.

Las variedades tempranas pueden recibir nitrato de Chile en el momento de la plantación en dosis pequeñas y ser repetidas durante el aporcado si el suelo es frío y pobre.

El nitrógeno y el fósforo nunca deben forzarse sin un buen motivo. El fósforo tiene la reputación de acelerar la maduración y, por consiguiente, de disminuir el tamaño de los tubérculos. Los excesos de nitrógeno aumentan el desarrollo del follaje y disminuyen y a veces aniquilan la producción de tubérculos, sin contar los riesgos sanitarios que provoca: mildiu, brotitis,etc.

Los excesos de potasio disminuyen la firmeza de las patatas cuando se cuecen. La mejor calidad gustativa se asegura con una fertilización moderada y equilibrada. Sólo debe aportarse potasio (en forma de patentkali) si los análisis y, sobre todo, los resultados de años anteriores demuestran su necesidad.

En resumen:

La absorción de los elementos es importante a partir de mayo-junio, cuando el suelo está muy activo y está preparado para cubrir las necesidades, si se cuidan los siguientes puntos no tendrán muchos problemas en el cultivo:

– El precedente: en períodos de reconversión suelen ser necesarios aportes de nitrógeno y potasio.
– La movilidad del fósforo en primavera y en suelos fríos.
– La adaptación de las dosis de nitrógeno a la variedad.
– La fecha en que deben empezar los aportes de nitrógeno: si se empiezan demasiado pronto conllevan carencias y si se hace demasiado tarde, el follaje se desarrolla mucho pero no se forman apenas tubérculos.
– La presencia de oligoelementos: boro, cromo, magnesio.

LUCHA CONTRA LOS PARÁSITOS

En las rotaciones culturales, algunos cultivos, como por ejemplo los tréboles, favorecen la persistencia del nemátodo “Dylenchus destructor”, que ataca a la patata.

La menta silvestre (Mentha arvensis) y otras plantas con rizomas tienen el mismo efecto.

Por el contrario, la repetición de cultivos de patatas hacen desaparecer este nemátodo, como se puede ver en este experimento irlandés.

J.F.Moore clasificó así el efecto de tres años de repetición.

% Initial infection Previous% After three years
49% Incarnate Clover 41%
56% Mentha arvensis 35%
46% Prado mixed: grass + clover 12%
43% White clover 8.5%
48% Fallow 0.5%
45% Sugar beet 0.4%
52% Potatoes 0%

Según los americanos, las plantas que pueden proporcionar azúcares al suelo son el mejor medio de lucha contra muchos nemátodos. Y estos resultados parecen confirmarlo.

Los hortelanos pueden luchar contra los nemátodos con capas de compost hechos a base de restos de uva, manzanas, restos de remolacha y con riegos de agua azucarada.

Contra el mildiu se utiliza el caldo bordelés. Pero hay que destacar que estos ataques normalmente no se producen en buenos cultivos biológicos.

RECOLECCIÓN

La recolección se hace de distintas maneras, según los destinos. Para consumo, las patatas se dejan secar durante algunas horas entre el arrancado y la recogida.

Para simiente es preferible dejar los tubérculos expuestos en el suelo durante 3 ó 4 semanas, a la intemperie. Los tubérculos enverdecen, ennegrecen y acaban endureciéndose. Los tubérculos enfermos se pudren, los otros serán para conservar en fresco.

CONSERVACIÓN

La conservación debe hacerse en un lugar fresco y, sobre todo, con muy pocas variaciones térmicas.

Teóricamente, la mejor solución es hacer una fosa en el suelo, profunda, con un buen drenaje, tapizada con paja o helechos. Pero este procedimiento, muy antiguo, no es muy práctico. La mejor solución práctica es disponer de una cueva profunda, oscura, pero aireada y sin ningún tipo de calefacción.

No debe olvidarse prever una protección contra los roedores.